Escribiendo: la escaleta

¡Ay, las Musas! Todes les que amamos las palabras, hayamos escrito mil manuscritos o nos estemos peleando con el primero de ellos, conocemos el reto que puede ser depender de la inspiración, ¡especialmente cuando tenemos plazos que cumplir! En Amanecer conocemos los pormenores de la escritura de primera mano, y aunque está claro que hay tantas formas de escribir como personas, ¿por qué no conocer todas las formas posibles de optimizar los momentos en que nos sentimos a tope? Si eres autore, y sobre todo si tienes la aspiración o la deadline de publicar en el horizonte… ¡te proponemos esta nueva sección de nuestro blog, en la que iremos comentando distintos recursos que puedan ayudarte en la creación de tus obras!

Pongámonos en situación: llueve, hace frío, el coronavirus te tiene confinade… y frente a ti tienes la hoja (virtual o no) en blanco que te mira y te suplica que la llenes con esa nueva novela o relato que llevas un tiempo ideando. Estés aún por empezar o tengas ya las primeras páginas, este es el momento perfecto de plantearte recurrir a una escaleta. Te suene o no la palabra, ¡créeme que tras este artículo verás que es algo que vale la pena probar!

Pero, ¿qué es una escaleta? Vale. Es interesante partir del hecho que se trata de una herramienta técnica mucho más conocida en el ámbito de la escritura de guión cinematográfico que de la novela. ¿Por qué? Porque en tanto que recurso de organización narrativa, resulta muy útil para planificar cada escena e incluso cada plano, pues su objetivo es formular un apunte esquemático del contenido que luego se grabará y finalmente se verá en pantalla. Y te preguntarás, ¿qué tiene eso que ver con mi manuscrito y de qué me sirve? ¡Pues de mucho! En el caso de una novela o relato, la escaleta contiene un resumen estructural de sus contenidos: es una lista de los capítulos o partes —porque no todes organizamos nuestra historia de la misma forma— que tendrá la obra, y una explicación breve de quién intervendrá y qué sucederá en cada uno de ellos. Hay quien describe esta herramienta como una « sinopsis elaborada » de una historia. ¡Pero veamos un ejemplo!

Pongamos que la sinopsis de nuestra historia es la siguiente:

En medio de la cuarentena provocada por un virus muy real, Bee decide hacer una limpieza a fondo de su cocina, que lleva meses necesitándolo. Su sorpresa será indescriptible cuando descubra que el fondo de uno de los armarietes donde guarda esas ollas que no usa jamás habita una pequeña criatura que no consta en ningún registro animal que pueda encontrar en Internet. 

Hay distintas formas de elaborar una escaleta. Mientras hay quienes optan por una sencilla lista numérica, otres prefieren dibujar y rellenar una tabla, o esquematizarlo de forma escrita. Veamos cómo quedarían todas estas formas:

#Método I

  1. La historia empieza mostrándonos a Bee, que está en el salón de su casa, en pijama y con el pelo hecho un desastre, viendo cómo las noticias cuentan lo último sobre la epidemia que tiene al mundo entero encerrade en casa. Durante este primer capítulo vemos su personalidad y su rutina en el confinamiento. No pasa demasiado, pues no vive con nadie y sus vecines no son DJ, si siquiera simpátiques, y va creciendo su exasperación y aburrimiento.
  2. Tras varios días, el primer capítulo de la serie de Marie Kondo despierta la idea de hacer una limpieza seria de la casa. Vemos cómo va arrasando con cada habitación, dejando la cocina para el final porque sabe que es la parte más desastre (le encanta acumular cosas que no usa a lo que se suma que últimamente tiene muchos alimentos imperecederos). Al ponerse, pero, no tarda en descubrir en uno de los cajones abandonados de ollas una criatura muy extraña que duerme profundamente.
  3. Cuando se le pasa el susto, se decide a interaccionar con el bichito, que parece muy suave. Decide despertarlo, y…
  4. Etc.

#Método II

Capítulo 1: En casa de Bree. Noche.

Personajes: Bree.

Objetivos: conocer la personalidad de Bree y su rutina en el confinamiento.

Resumen: Bree está en el salón de su casa, en pijama y con el pelo hecho un desastre, viendo cómo las noticias cuentan lo último sobre la epidemia que tiene al mundo entero encerrade en casa. No pasa demasiado, pues no vive con nadie y sus vecines no son DJ, si siquiera simpátiques, y va creciendo su exasperación y aburrimiento.

#Método III

En el caso de que ya tengas claro el desarrollo de la historia: ¡perfecto! Simplemente aprovecha este recurso para tener presente tu idea y no dejar que el proceso creativo lleve la historia por otros derroteros. ¡La cohesión y coherencia son importantes (a menos que busques lo dadá pero ese es otro tema) y una escaleta te ayudará muchísimo a mantenerlas! ¿Que solo tienes una pequeña idea y todavía no sabes por qué camino llevarla? ¡No temas! Una escaleta puede ser exactamente lo que necesitas para convertir esa brizna de imaginación en toda una experiencia literaria. Así que, ¿te has decidido? ¿Vas a probarlo? ¿Qué otros recursos organizativos conoces y/o utilizas en tu rutina de escritura?

Ailen Abdala

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