Las redes sociales y el mundo editorial

Hoy en día vivimos en lo que se conoce como la revolución tecnológica. En estos últimos años hemos visto cómo la tecnología ha avanzado a pasos de gigante en todos los aspectos y ha cambiado el mundo y nuestra forma de relacionarnos en él de formas que eran inimaginables hace tan solo veinte años. Uno de esos cambios más significativos y que más han moldeado cómo nos relacionamos han sido las redes sociales, desde las más antiguas, como Facebook, hasta las más recientes, como Telegram. Es inevitable que el crecimiento del uso de las redes sociales haya llevado a cambios en sectores como el mundo editorial, que no se parece en absoluto a cómo era antes de que se extendiera el uso de las redes sociales.

Por supuesto, no todas las redes se usan para lo mismo, incluso dentro de la comunidad literaria de Internet como grupo en general. Los distintos formatos de cada una hacen que el uso sea distinto por las limitaciones y características que tienen. Por ejemplo, la comunidad literaria en Instagram suele tender a colgar fotos de los libros que han leído y hacer pequeñas reseñas en la descripción o recomendaciones de lecturas; en blogs se pueden tratar los temas de forma más extensa dependiendo de la temática de este (reseñas, consejos de escritura, etcétera); en foros, aunque ahora no se usen tanto como antaño, se puede debatir sobre cualquier aspecto literario, tanto desde el punto de vista lector como el escritor. Cada comunidad literaria de las redes sociales es ligeramente distinta pese a tener en común la pasión por la literatura, y eso es lo que la hace tan especial.

La presencia de las comunidades literarias en las redes sociales ha hecho que para les escritores sea muy diferente el acercamiento al mundo editorial. Por una parte, cuando estás recién empezando tu carrera literaria es muy sencillo encontrar personas que estén en la misma situación que tú, hayan empezado antes o después. Una de las cosas más positivas de estas comunidades es que crean un sentido de apoyo mutuo entre la gente que la conforma y es una manera sencilla de conocer gente que te va a animar en tus proyectos, en el proceso de escritura o incluso te pueda dar consejos de publicación.

Por supuesto, es importante que toda esa ayuda sea recíproca: lo más bonito de la comunidad es emocionarte con los proyectos de tus conocides o amigues y que elles hagan lo mismo con los tuyos, porque crea un sentimiento de unión muy fuerte que no se ve tanto fuera de comunidades artísticas.

En el caso de escritores que ya han empezado su carrera editorial y han empezado a publicar sus historias, el proceso también es distinto, ya que se pueden usar las redes sociales para promocionar sus obras de distintas formas: concursos, aesthetics de las historias, colgando fragmentos de lo que han escrito… Gracias a las comunidades literarias que se han creado, también es más sencillo que la gente comparta sus historias y lleguen a personas nuevas que puedan interesarse en lo que escriben.

Por desgracia, este proceso no es tan sencillo como suena y puede tardar mucho tiempo en ponerse en marcha o incluso no hacerlo nunca. Eso no quita calidad a tus historias ni te hace peor escritore porque hay muchos factores a tener en cuenta, como el género que sueles escribir, el formato en que publicas, cómo promocionas tus historias, si es algo que al público le puede interesar en ese momento en concreto y, sobre todo, está el factor de tener mucha suerte para conseguir llegar al público correcto en el momento adecuado.

Dentro de las editoriales, el proceso también ha cambiado desde la extensión de las redes sociales, sobre todo en lo que respecta a editoriales pequeñas o independientes. Empezar nunca es fácil, pero gracias al sistema de las preventas o crowdfundings muchas editoriales más nuevas han podido conseguir la cantidad de dinero necesaria para empezar a publicar a sus autores. También por la comunidad literaria promocionarse es más sencillo, ya que la gente puede compartir las noticias de las publicaciones y que llegue a más personas.

Eso no quiere decir que el trabajo literario, tanto desde el punto de vista de escritores como de editoriales, sea ahora pan comido y que con un par de retuits va a estar todo solucionado, pero sí que es más fácil conseguir un público gracias a la extensión de las redes sociales que antes, cuando dependías sobre todo de eventos literarios (y de conseguir un buen sitio en ellos para promocionarte) o de tener un agente o contactos.

Al fin y al cabo, gracias a las redes sociales hemos podido crear redes de contactos que han hecho que sea más sencillo llegar a un público, además de que se ha creado una comunidad de gente que comparte intereses y que se apoya mutuamente. Sería ingenuo afirmar que las redes sociales son siempre positivas o que no traen nunca problemas; como todo, se tiene que hacer un uso responsable y con cabeza, pero bien usadas pueden llegar a ser muy beneficiosas tanto a nivel profesional como a nivel personal.

Kai Vega

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