Escribir durante el verano: consejos para hacerlo

Ya tenemos el verano a la vuelta de la esquina. Esa época del año que da carta blanca para leer y, por qué no, para escribir . La oportunidad perfecta para terminar esa obra que tienes a medias. O para empezar una nueva.

Y como queremos que termines tus obras, porque queremos leerlas, aquí te dejamos unos consejos para que no flaquees este verano a la hora de enfrentarte a tus proyectos.


1.- Traza objetivos reales en cada jornada

Tal vez tengas previsto que tu novela tenga una extensión de sesentamil palabras y ver el número así, tan alto, te intimide. Pero no tienes que escribir sesentamil palabras de golpe. Mil palabras al día, por ejemplo, es un objetivo concreto y alcanzable. Tal vez un día estés inspirade y escribas más y puede que otro día apenas tengas tiempo o te cueste más, y no llegues.

No hace falta que te vayas al estarbaks para organizarte. En casa, con tu taza molona, también lo puedes hacer.
Empieza la mañana planificando la jornada mientras te tomas el café. O el té. O el zumo.

También es importante formular los objetivos de forma correcta, en términos de acciones que queremos que ocurran. Por ejemplo, en lugar de decir “quiero dejar de desaprovechar los días”, que no tiene ninguna acción concreta, podemos replantearlo diciendo “quiero escribir todos los días para terminar pronto mi novela”. La segunda frase ya tiene una acción concreta con un enfoque positivo.


2.- Solo debes concentrarte en escribir

Cuando llega el verano y tenemos vacaciones o nuestra jornada se reduce lo habitual es que dividamos nuestro tiempo para hacer diversas tareas, muchas veces relacionadas con la casa.

Aquí lo ideal sería organizarse y planificar el día. Confeccionar un horario y dejar un tiempo definido para dedicar a la escritura, sin importar que los platos estén todavía amontonados en el fregadero o que hayan 3 cuadros pendientes de colgar.

Siéntate, aíslate de todo y escribe, centrando tu atención sólo en eso, escribir.

Una chica escribe sentada en un banco, con las piernas estiradas.
Como esta chica, que está ahí aislada hasta el dolor de espalda que le tiene que producir esa postura.

3.- Tu libro es tu meta principal

Aprovecha que tienes tiempo libre para escribir y enfócate en un proyecto, en el que más te interese. El que realmente quieras terminar.

Un escritorio ordenado de forma impecable con un cartel con mensaje motivacional.
A veces tendrás que meter la tijera y borrar. Pero no desistas. Sigue escribiendo.

No estamos diciendo que no hagas otras cosas que te interesen, o que renuncies a tu vida social. Pero tu novela necesita que te comprometas con ella.


4.- No dejes de leer

Leer, además de un pasatiempo, es otra forma de seguir aprendiendo. Además, te permite darte cuenta de qué cosas te encantan, te resultan indiferentes, u odias de una historia o de la forma en la que está escrita. Y eso siempre ayuda a mejorar tu texto.

Chica leyendo en el césped.
Sigue leyendo donde sea. Pero ten cuidado no te manches los pantalones de verdín.

Esta forma de lectura, conocida como lectura activa, te ayudará a alcanzar un mayor pensamiento crítico, porque no solo te limitarás a leer y disfrutar de la historia. También irás analizando todo lo que irás leyendo, que recursos se han utilizado, si lo que te plantea le autore te resulta coherente…

A escribir se aprende escribiendo, pero también leyendo.

Puedes aprovechar junio para participar en la iniciativa #LeeOrgullo.


5.- Ten siempre a mano algo para apuntar

Nunca sabes en qué momento van a empezar a surgirte un montón de ideas, pero es más frecuente de lo que pensamos que esto pase cuando estamos lejos del pc. Así que intenta tener siempre a mano una libreta, el móvil, la tablet…

Chica apuntando cosas en una libreta roja con un boli.
Una nota de voz también sirve, ¿pero y lo bien que queda apuntar en libretitas monas?

A lo mejor estás paseando cuando te llega esa escena perfecta para resolver determinado conflicto, o una frase que le quedaría genial a tu personaje, o incluso el plot twist definitivo. Y ya sabemos que no podemos confiar en “esto no se me olvida”, porque al final se nos olvida.

Así que coge tu libreta y apunta, o envíate una nota de voz con el móvil, anótalo en la tablet… lo que sea, pero asegúrate de que eso no cae en el olvido.


6.- Cualquier ambiente puede ser perfecto para escribir

En verano no siempre estás en casa. Puede que hayas ido a ver a la familia, o a disfrutar de las vacaciones en otra ciudad. Pero eso no te impide escribir. Abre tu mente y disfruta de las posibilidades que ofrecen una biblioteca fresquita, una cafetería, un parque o incluso la piscina.

Mujer tomando el sol en la playa mientras escribe. Porque se trata de escribir.
Aprovechando para planificar escenas mientras se tuesta al solete. Si seguís el ejemplo, ponéos protección solar.

Esto también puede ir muy bien para tratar de hacer frente a los bloqueos. Te saca de tu zona de confort y al cambiar el paisaje que ves mientras escribes, puede ayudarte a tener ideas nuevas y frescas. Tal vez esa chica sentada en la mesa del fondo sea clave para inspirar alguno de los personajes de tu novela 😉


7.- El refuerzo positivo es importante

La motivación siempre debe estar ahí. Es clave para seguir escribiendo. Por eso debes trabajarla y premiarte cada vez que consigas alguna meta.

Prueba a ponerte pequeñas recomensas cuando cumplas tus objetivos diarios. Algo como un baño relajante con una de esas bombas de baño hidratantes y perfumadas. Ver un capítulo extra de tu serie favorita. Cocinar (y comer) esa receta nueva de tarta de queso. Estos premios ayudarán a tu esfuerzo y tu concentración, porque además de un objetivo a largo plazo, que es terminar tu novela, estarás viendo recompensas a corto plazo.

Una tarta de frutos rojos.
¿A quién no le anima y le da fuerzas una buena tarta?

No a todo el mundo le sirven todos los trucos de la misma manera. Cada persona es un mundo y hay cosas que le ayudan a concentrarse más que otras.

Pero sobre todo, tienes que planteártelo como decíamos al principio. “Quiero aprovechar el verano y terminar mi novela”. Esa es una buena forma de empezar, ¿no crees?

Post Author: Guadalupe Jiménez